15 jun 2015
Retiro
Desde Dadá Bistro avanzaba aproximándose en un auto polenta, tipo 6 am. como un proxeneta y su grupo de putos hacia un giro que esperaba parada en la calle Guido ser abordada/o por una parva de duros, cerca de la embajada británica, como un señuelo para entrar al cabaret "Sodoma", listos para tomar champagñe y correr al baño a perfilar lineas para limitar el pase. Venía arrimándose sigilosamente cerca de las tristes murallas del cementerio de la Recoleta. Nadie lo sabía excepto algunos fantasmas del pasado que sabían añorar los buenos tiempos. Iba a durar un toque más, hasta las 9 am. para que le expliquen supuestas técnicas de selección de personal, en un edificio ubicado en la esquina de Esmeralda sobre Santa Fé, esto que en el mercado laboral se llama, muy superficialmente, desde adentro, recursos humanos (RRHH), "psicología organizacional y/o laboral". Más allá de las tranzas que puedan hacer los negociadores de las ART, gremialistas, sindicalistas, capos de los sistemas operativos. Yo había estado leyendo ciertos libros de Sábato: "Hombres y engranajes", "Heterodoxia", "Sobre héroes y tumbas", entre otros límites de la trascendencia del surrealismo. Mis intenciones era intercambiar hasta discutir algunos puntos de vista sobre literatura argentina cerca del Hard Rock. Nadie quería volver a Plaza Francia para quedarse estatuido frente al MNBA, ni podía entregarse a estudiar, ni intercambiar opiniones con un candidato de tamaña locura y exigua experiencia en cultura empresarial cuando el microcentro porteño se acercaba al alba. El postulante declaraba ser competente ante algunas paredes, cucarachones de tribunales, ratas queridas, y algunos que otros profesionales de la salud, la educación y de las fuerzas armadas. Esa era la gente que no podía decidir sobre el futuro de la empresa. Eran el gobierno del estado, la empresa de la corporación y el alma de piedra. Así estaban las cosas en la Av. Libertador. Tenía que volver atrás para seguir adelante arriba del taxi.
3 jun 2015
Clases magistrales III
Una vez sostuve una lágrima que con mi dedo índice recolecté cuando pendía de la punta de la nariz de un pequeño ser de quien manaba de sus verdes ojos, escurriéndose por el drenaje de un pliegue, casi sutilmente, se podría ver como un grieta de poros. Al evaporarse, me dejó un rastro de sal, un recuerdo cristalizado. Todo elemento tiene que pasar de un estado a otro, por una particularidad atómica de la materia. Al fin y al cabo, el pasto seco es un excelente material de construcción para el nido de las aves. El barro, tal vez, se usó antes que el adobe en las construcciones. El punto al que quiero llegar, para ir al grano, es que los elementos existieron desde siempre, fue el dominio de las artes del hombre, lo que los hizo ser útiles y funcionales a sus necesidades básicas. Cuando tuve por segunda vez un libro sagrado, me dediqué a leerlo y cada día empecé a ser consciente de que se trataba, mis acciones debían ser divinas y así fueron, los seres que me rodeaban eran todo lo que tenía, y lo que era mio estaba al alcance de todos, porque no era de nadie. Así me hice amigo de las flores y amante de los animales. Desmaterializándome con la renuncia diaria, de hecho, perdí la noción del tiempo, el espacio y el valor de todas las cosas.
2 jun 2015
Clases magistrales II
En la música, la melodía le hace un lugar a la poesía. Sin letra era solo musicalidad canturreada, una tarareada tarada perdida en la eternidad imaginaria, de fonemas desarticulados y balbuceos acompañados de firulitos. Dimos vuelta los sintagmas y la lógica proposicional para así darle vida a una canción capaz de ser sinfónica por su sencillez y a la vez infinitamente compleja dentro de las posibilidades del universo. Se escribía jugando a hacer el amor con las palabras, mientras ellas hacian el amor. Esa era la consigna. Dar la nota en tiempo y forma, era la clave de su armadura. Así la voz y el alma se hicieron una sola entidad. Las cosas alrededor no eran más que entes que permanecían inertes con su luz incandescente, aun tenue, brillaban acrecentándose a medida que unas a otras se enardecían hasta llegar al sol de una mañana trastornada imposible de alcanzar por las nubes del alba; lejos de la noche cubierta de luminosas estrellas que perdían su encanto ante una luna llena de poder atractivo. Pensaba, después de esa cátedra en la catedral como hacer para saber que tan grande es esa afición al infinito.
1 jun 2015
Clases magistrales I
En el ajedrez, la dama mata porque no quiere que se muera el rey. Dimos media vuelta y todo se volvió tan distante que daban ganas de patear el tablero para armar todo de nuevo. Hubo un silencio de blanca con punto y la materia en su inerte quietud, atractiva, tal cual era, se quedó tal cual estaba. Sin fuerzas físicas; pura química. Me intentaron explicar lo importante que es la ingeniería y me declaré menos inteligente que los demás, aunque en verdad, yo no lo era. No presté atención a las demostraciones experimentales dentro del laboratorio, pero entendí que si no la cazaba al vuelo me quedaba afuera para siempre en un vacío sideral. Tuve que atender. Entonces, me sentí capaz de pedir una explicación científica. Me preocupaba la estática y el magnetismo: la sobrecarga, la descarga y la solución perfecta. No pasaba por el álgebra de los matemas lacanianos, ni por la geometría platónica. Era algo mucho menos abstracto, algo que se trataba de fuerzas opuestas, de la materialidad que existe más allá de la lógica binaria de la cibernética y la teoría de las probabilidades. Era un paseo por el universo, otra vuelta más. Es decir, un fenómeno de "máxima importancia".
27 may 2015
Hiperosmia
Me pregunto cómo es que puedo tocarle las manos a un pequeño
ángel anoréxico, a causa del alcaucil en vinagre y otros trastornos varios, con
complicaciones de naturaleza clínica; que no son solo de personalidad, sino del
pelo, de la piel, y las uñas, o sea, una persona no bulímica angustiada,
cuasi suicida. Una terapia posible sería algo similar a la que le indicaría una
manicurista, esto es, un esmalte que sea la antípoda relacionada con la
cantidad de papilas gustativas que tenga para gustar, o propiamente dicho,
disponibles más allá de su particular sentido del gusto, paralelo a su
desarrollo macro-micro-glósico ; me refiero a un sabor que le dé asco para no meterse
los dedos a la boca y dejarlas crecer, hasta cortárselas; no como lo hizo su
madre, sino a la medida de su padre. Hablando de lo corto y lo largo de las
uñas en una mujer ansiosa, podríamos darle una categoría pulsional a esta
compulsión manual que no existe en los manuales. Veamos, no solo la mierda, los
dientes y los fluidos son signos pulsionales hasta hacerse sintomáticos para
que valga la pena tenerlos como objeto de estudio en esta disciplina que se
denomina, la psicología. Muchas veces, cuestioné que en las tres fases, es
decir, los tres periodos pulsionales del desarrollo sexual infantil, los
psicoanalistas nunca incluyeron un estadio primigenio al oral, siempre quise
sostener que la fase nasal es de capital importancia en casos de cocainomanía
crónica, aunque entiendo que el lóbulo de la ínsula, es decir, la parte más
primitiva del cerebro atrofiado a partir de la bipedestación evolutiva; parece
que hay personas que tienen buen olfato y que simplemente, no es justo catalogarlos
como impulsivos que padecen de “hiperosmia”,
un trastorno alucinante o alucinatorio, típico en las psicosis, como todos los
que me llaman la atención. No todo el mundo huele bien. Hay una salvedad
excepcional que debe hacerse al tratar este trastorno, los alcoholistas fumadores. Más allá de las
investigaciones de corte longitudinal que puedan hacerse referidos a la comorbilidad
con los trastornos bucales que puedan existir a partir de sujetos que se “chupan
el dedo” y las deformaciones que este hábito genera, deberían tener un
correlato clínico. El problema es el siguiente, no hay articulaciones entre la
odontología y la psicología. Campo inexplorado en un punto ciego, porque no
existen todavía explicaciones científicas que justifiquen, a ciencia cierta, la
correlación entre el bruxismo y la personalidad, excepto los trastornos temporo-mandibulares y
el TGD. Me pregunto por qué al seguir el rastro de la psiquiatría y la
urología, como para determinar, que el macro-orquidismo en la infancia es un
síntoma que tiene validez científica para diagnosticar el TGD. Al relegar como un regalo funciones que
competen a ciertos campos de la investigación, me siento responsable.
25 may 2015
Platónico
Uno se hizo otro al unirse al universo y así fue como se fue
del mundo.
Una noche en un lugar hubo una fuga de uno solo hacia un solo
sol.
Un día en un lugar la teúrgia lo llevó a partirse en dos
para dar más.
Le oraba tanto que aprendió un nuevo sofisma para estar
despierto.
La doraba con tanta platería porque áurea era el aura de sus
almas.
Lo adoraba porque podía darle luz al verse en la espesa
oscuridad.
Inmanencia de las cosas innominadas de las propiedades sin
casas.
Intoxicarse con alcohol lo arreglaba todo porque era así
de simple.
Inmutables como siempre porque nunca jamás lo habían pensado.
La triada trémula que toca el trémolo inspirado por la
tremolina.
Ligados concatenados, progresivos, regresivos, a toda
velocidad.
Lunes sublunares bajo el mismo signo de una estrella mortecina.
Enopio (El padre que estaba enamorado de su hija),
Orión (el que orina) por violar a Mérope (una de las 7 Pléyades),
corre de escorpio.
el puñal que no pudo sacar Esculapio (el resucitador), por la
furia que era la de Zeus, culpa de Era.
Las tres Marías son solo estrellas de una constelación
mítica que algo tiene de Apolo y Aurora.
19 may 2015
Misofonía en un caso de pseudología fantástica
El alienado decía ser un arreglista, que había estudiado en el
conservatorio de música del IUNA y tenía oído absoluto desde que se lo
diagnosticó un otorrinolaringólogo en un servicio de fonoaudiología. Aquella
vez, en la que fue a odontología a romper las pelotas a las 5am. diciendo que
se le atragantaba la glotis y que tenía el paladar perforado. Para el sujeto
era un trastorno mental que había desarrollado a causa de escuchar rock psicodélico
por las noches y jazz progresivo en las mañanas. En una de sus tantas paralogías,
argumentaba que no soportaba que las sirenas, los teléfonos y el timbre de su
casa estuvieran afinados en la misma nota; pero ciertamente, lo estaban, por algo golpeaba la puerta. Fue
internado en la clínica después de varios episodios de manía aguda, con abscesos
purulentos de furia inusitada. El paciente dirigía sus ataques histéricos a
toda orquesta contra sus instrumentos musicales y aparatos que provocaban su
hiperestesia acústica. El desencadenante no siempre aparecía en las mismas
condiciones, era la misma nota lo que se repetía; no importaba si la
escuchaba ejecutada por un instrumento de cuerda frotada, percutida o pulsada,
de metal, alto, soprano, tenor, barítono, membranófonos, daba igual; la
respuesta violenta era siempre la misma, aunque la intensidad variaba según el
volumen del sonido. Eran pocas las melodías que podía escuchar sin enfurecerse,
pero había un leitmotiv que con solo
verlo escrito en un pentagramas calmaba de inmediato la iracundia lacerante de
su genio y anestesiaba su sensibilidad moral. Porque según él: “En las
canciones como en la vida, hay cosas que no se pueden escuchar”. Una tarde de
otoño se encontraba sentado en un banquito y desde la calle a su balcón llegó
una bocina que le hizo destruir el bidé
a botellazos. Lo que nos indica claramente que si era un alcoholista, consumidor
de vitaminas y adicto al calcio, impulsivo y sin estigmas degenerativos. Humor de mal gusto. Al principio, era de suponer que la irritabilidad era un síntoma de su
cuadro psicopatológico, que debía ser diferenciado para determinar su
enfermedad mental y el origen de sus alucinaciones auditivas. Tenía la irracional
costumbre de recitar algunas frases célebres, o “máximas del pensamiento” de
los “máximos representantes”, como decía, del psicoanálisis, para seguir sabiéndose
culto. Inclusive, simulaba sobreactuando sus síntomas, exageraba
hasta el paroxismo varios tipos ideales de enfermedad mental. Entonces, se decidió
que el psiquiátrico era prioritario, que debía ir ahí a jugar a los
dados, a las cartas, al ajedrez, a contar chistes, y a decirle al primero que
se le cruce lo que se le ocurra a propósito de lo que piensa y lo que siente. De eso se trataba la vida remitida
a lo cotidiano detrás de los viejos muros, a lo desabrido de la comida sin sal, a la sin razón del mundo sin ton ni son de los acéfalos.
Así abrió las puertas del manicomio cuando tuvo la llave del
sistema.
Anastomosis de mi “Cerebro en flor”
Por: El secretario de los alienados
La bella alma era forma inmediata sin sentido de sí.
En su bello cuerpo llevaba escrita la divina leyenda:
Tu belleza sea eterna como mil sonrisas bien reídas.
Inmortalidad consciente de las palabras sin sus voces.
Cada vez que las escuches… acordate de lo que dice Hesse.
Imagines que las escuchaste... no te olvides de lo que dijo Lacan.
Al menos acostumbrate al silencio total en el día de tu cumpleaños.
22 abr 2015
Modelos y Teorías IV
En "la
dialéctica del deseo y la demanda” Lacan de entrada nos dice: “Nada
ínter subjetivo...” posterior a las fases del desarrollo pregenital del
sujeto infans, en la dialéctica del reconocimiento de las primeras demandas
preedipicas*, o sea, en los estadios oral y anal, en los que predomina para
ambos sexos, el lazo con la madre en una relación dual”... podría
establecerse si el Otro no habla..” de los verdaderos Otros que están
más allá del muro del lenguaje (Introducción al Gran Otro) “... porque es
propio de la naturaleza de la palabra que sea la palabra del Otro”.
“El deseo está obligado a la mediación de la palabra y esta palabra solo tiene
su estatuto en el Otro como lugar de la palabra”; porque toda
palabra llama a una respuesta a colmar el vacío que primeramente se hace oír,
tiene que haber de todas, una que funde el acto como verdadero y esta, es la
palabra del Otro plena de sentido, la que se funda en la existencia del Otro
como un sistema de coherencia posicional, en el que la autonomía
significante y el significado están siempre en relación dialéctica para
remitirnos al otro objetivado, el Otro inconsciente estructurado como un
lenguaje que se rige por sus leyes operatorias de un orden cerrado, de
oposición y diferenciación, sobre los dos ejes de la selección y la
combinación. “Hay que percatarse de que sin la estructuración del
significante ninguna transferencia de sentido es posible.”.
El sujeto, por su parte, depende
del deseo del Otro, de la palabra del Otro que modifica, reestructura y aliena
profundamente el deseo del sujeto que desde su inconsciencia vocifera
significantes, para que su demanda se haga oír cuando llegue como mensaje al
Otro como sede del código y tesoro de los significantes, para que allí
sea decodificado, sancionado y aprobado; y para que el mensaje, retorne, sea
reabsorbido en el S como una respuesta del Otro significante plena de sentido,
con el debido reconocimiento de las necesidades que en realidad demanda, o no.
“A nivel de la demanda, el sujeto reconoce un deseo
más allá de la demanda, un deseo no adulterado por la demanda, lo sitúa más
allá del primer Otro
(significante materno) al que dirige sus demandas.”
En esta dimensión, hay entre el sujeto y el Otro una relación de
reciprocidad que hace que el niño sea para la madre algo más que un objeto
dependiente (re-sumido en la impotencia motriz) que ataca con su instinto de
conservación todas las partes de su yo. El niño tiene que estar investido del
falo para ser la causa de deseo del Otro. “Más allá de lo que el sujeto
demanda, más allá de lo que el Otro demanda al sujeto, se encuentra en esta
instancia, lo que el Otro desea”. En la dialéctica del deseo, el niño
de entrada se encuentra Es súbdito de la ley de la madre simbólica. En
los tres tiempos lógicos del complejo de Edipo (no
cronológicos) Lacan articula con el complejo de castración: las operaciones
de los significantes que están en relación con el significante privilegiado, el
falo; y las consecuencias que tiene en la posición del sujeto respecto al deseo
para darle una nueva significación a la génesis del sujeto y las causas de la
escisión subjetiva en el anudamiento de los tres registros, real, simbólico
e imaginario..
*La escuela de Melanie Klein, analizando las
fantasías más arcaicas, las escenas originarias, introducen “la imago de los
padres acoplados”. Lacan concibe de preedípicas las relaciones triangulares
entre niño-madre-falo, interviniendo este último como objeto fantaseado del
deseo de la madre”
“En el primer tiempo del Edipo, lo que el niño busca es
poder satisfacer el deseo de la madre”. El a = “el yo” del Niño súbdito, es
tomado como objeto de otro objeto-sujeto, a´ = Madre fálica, que
ocupa, en realidad, un lugar privilegiado al estar representando al Otro
primordial, A. El niño se halla presente con sus objetos
investidos de libido narcisista y la madre
investida del falo. El neonato paranoide, en el primer narcisismo,
capturó la imago especular del yo ideal ("Urbild") Al haberse precipitado sobre una matriz
simbólica primordial, el yo es otro, está sujeto al Otro que habla por él en el
registro simbólico y quién lo sostiene mientras el yo del sujeto se constituye
en una Gestalt.. El sujeto como es excéntrico, depende de los significantes que
se colocan en A y “desde este punto in constituido donde se encuentra va a
tener que participar esta partida por lo menos con su imagen”. La angustia
existencial de Hamlet*, es para el niño toda una cuestión, y esta es, la de “to
be or not to be” el objeto de deseo de la madre. En este momento el
padre introduce la función imaginaria del falo simbólico que va a constituir al
(Je) en la subjetivación de sus primeras simbolizaciones de la falta,
en las enigmáticas idas y venidas de la madre en la que el niño con más o
menos, suerte o astucia, alcanza a descubrir que asociada a la ausencia de
la madre, está la presencia del objeto del deseo del Otro, el falo. Así es como
el deseo de Otra cosa hace su entrada, cuando la metáfora
paterna “. actúa en sí, al estar la primacía del falo ya instaurada
en el mundo externo del símbolo y la ley”, pero el niño no capta el resultado.
No es consciente.
En el estadio nodal negativo, más allá de la demanda del niño de ser o del
tener de la madre, ante la ausencia o presencia del Otro; en el segundo
tiempo del complejo de Edipo, la metáfora paterna opera con su función
de corte. La ley primordial de la interdicción del incesto,
es impuesta a la díada por el padre todo poderoso privador; que bajo amenaza
de castración, tanto para el niño que desea ser el falo de la madre, como
para la madre fálica interviene haciendo la primera aparición de la
ley, revistiendo el falo como real, de hecho porque la madre es dependiente
de un objeto que ya no es simplemente el objeto de su deseo, sino que el Otro
tiene o no tiene. Esta remisión simbólica en el discurso de la madre, a una ley
que no es la suya sino Otra que está más allá de su propia ley y capricho,
fundamentada en el Padre, invoca el significante que está prohibiendo a la
madre del objeto de su deseo, dando autoridad al texto de la ley
que no se opone a la satisfacción del deseo sino que permite su aparición;
porque a lo que se opone la ley de castración no es al deseo, sino al Goce
de la pura satisfacción perversa que para Freud estaría más allá del principio
del placer. A diferencia del goce, el deseo, es siempre insatisfecho,
como ejemplo, lo es el deseo de la “Bella Carnicera” que le
demandaba al marido que no le dé caviar, porque inconscientemente su deseo se
realizaba al “no querer” ser devorada como huevos de centuria por el marido o
no querer de. Al formular la demanda en palabras, intenta satisfacer su deseo,
si a la histérica el marido le diera caviar, no podría desear más nada, ya no
sería un sujeto supuesto al deseo, sino el objeto de deseo de lo que falta en
el Otro. La bella carnicera necesita de un deseo insatisfecho porque cree que
sería posible satisfacerlo: cuidando que su marido no la satisfaga, se
resguarda de la posibilidad de ser colmada. Con el caso Dora Lacan introduce
la fórmula de la identificación
histérica (S a) y la falta S (A).
En el tercer
tiempo de la triangulación
edípica, cabe preguntarse ¿Quién es el padre? Es el que representa el super-yo
que contiene el ideal del yo del niño, es quien promulga la ley
a la salida del complejo; pero ya no es solo el padre imaginario con el que el
niño se identifica; ni tampoco el padre simbólico, que ocupa el lugar del padre
muerto cuando entra en la cadena significante para sustituir en el Otro,
el significante del deseo de la madre por el significante del Nombre del
Padre, para inaugurar toda significación como fálica por ser él, el portador de
todo el peso de la ley, Sino que es el padre real, el
padre potente que ha demostrado que daba el falo, solo en la medida que
es portador de la ley. Es el padre que puede dar o negar,
porque lo tiene, pero del hecho de que lo tiene, tiene que
demostrarlo con pruebas que él tiene porque él es el falo. Por
esto puede producirse un giro que reinstaura la instancia del falo
como el objeto del deseo deseado por la madre y como el objeto del que el
padre puede privar porque es él el poseedor del pene, tiene potencia genital.
De esta etapa depende la salida positiva del Edipo con la identificación
terminal masculina del niño con el Padre y la elección de la madre,
como objeto de amor. Del declive del Edipo surge la
estructuración de la personalidad, la formación del Super-yo es correlativa a
la renuncia de los deseos incestuosos por la
interiorización de la prohibición; si hay represión se produce la
amnesia infantil y la entrada en la latencia.
Además de la orientación sexual hacia el objeto de amor por la vía de la
identificación; queda por el complejo de castración inconsciente instaurado en
el sujeto la relación entre el falo, el deseo y la ley.
Este es el nódulo de las neurosis y el punto de anudamiento de los
tres registros donde el deseo y la ley se hacen inseparables en el complejo de
castración inconsciente.
En las fantasías (“Urphantasien”) imaginarias del drama
edípico, el niño en sus averiguaciones sobre la sexualidad (Wissenstrieb)
“..se formula la hipótesis de que ambos sexos poseen el mismo aparato genital
(el masculino)”..”la niña crea una teoría al ver los órganos genitales del niño
diferente a los suyos. Lo que hace, es sucumbir a la envidia del pene,
que culmina en su deseo de ser también un muchacho.” Freud (1908.) Cuando
el S (que adquiere la estructura a partir de que cae en “..el complejo de
castración inconsciente que tiene una función de nudo..”) descubre las
consecuencias de la diferenciación sexual anatómica (fálico o castrado),
aparecen dos posibles salidas que van a dar el ratio de su deseo en relación
con su partenaire, “a saber, la instalación en el sujeto de una posición
inconsciente sin la cual no podría identificarse con el tipo ideal de su sexo”:
O el chico en la fase fálica se hace el que no sabe nada, o sea,
reprime (neurosis); evita (fobia); o desmiente horrorizado la percepción del
órgano mutilado, renegado (psicosis). En
la niña hay tres salidas:
1)
Se da
cuenta que no tiene (castrada) manifiesta hostilidad a su madre
renegándole que no le dio, no la hizo con el falo que ella envidia.
2)
Como la
madre no le dio, redirige su deseo al falo paterno, que si el
padre no es perverso, también se lo negará. Y así será dos veces frustrada.
3)
Hace con su deseo
inconsciente la ecuación simbólica (“penisneid”) “pene=niño”,
mientras espera recibir el falo paterno transmutado en un niño.
Entonces, en el registro ley normativa en la
salida del Edipo y la entrada en la latencia, implica para el niño,: la
separación imaginario el padre simbólico del complejo de castración, para
instaurar la del niño de la madre bajo amenaza de
castración, una perdida; la angustia; la supervaloración narcisista del órgano
genital masculino preservado. Para la niña. el complejo de castración es la salida de la
etapa preedípica y la entrada en el complejo de Edipo con el consecuente cambio de objeto y zona directriz. Porque constata
que está castrada, siente que fue privada del falo, alguien se lo negó,
deduce en un primer momento que la madre no le dio y le es hostil porque la
niña cree que la madre tiene y a ella la hizo sin falo, la
hizo con una falta; cuando percibe que la falta en la madre se desilusiona porque ella tampoco tiene y esto le produce una herida narcisista, por ser dos veces frustrada en la búsqueda del objeto de
amor en su deseo negado de recibir el falo, primero por obra y gracia de la
madre y después por el padre.
Cuando el Otro, hace un llamado a la verdad desde el registro civil, el
hospital o la escuela y demanda la inscripción del chico, pregunta ¿Cómo se
llama el chico? ¿Cuál es su apellido? ¿Nombre del padre, tutor o encargado?. Es
porque el deseo del Otro, invoca al Padre como una realidad
suprema. Demanda la presencia, de alguien más allá de la madre,
a declarar que es el apoderado del niño, porque este, llevará en la instancia
simbólica su apellido inscripto en el real. Así opera el
significante del falo. En la Significación del falo, Pág. 673: ”Que
el falo sea un significante es algo que impone que sea en el lugar del Otro donde
el sujeto tenga acceso a él. Pero como ese significante no está ahí sino velado
y como razón del deseo del Otro como tal lo que al sujeto se le impone
reconocer, es decir el otro en cuanto que es él mismo sujeto dividido de la Spaltung
significante”
Queda demostrado que el deseo del sujeto se localiza y se encuentra
primero en la existencia del deseo del Otro, en cuanto deseo distinto a
la demanda..La demanda se refiere en si a Otra cosa que a las
satisfacciones que reclama. Es demanda de una presencia o una ausencia; los
efectos de la presencia son en primer lugar una desviación de la
necesidades del hombre por el hecho de que habla, en la medida en que sus
necesidades están sujetas a la demanda, retornan a él enajenadas. El
mensaje es emitido desde el lugar del Otro. Lo que se manifiesta como una
necesidad ha de pasar por los desfiladeros de la demanda, es decir, dirigirse
al Otro. En el lado opuesto se produce un encuentro, o no se produce, que ocupa
el lugar del mensaje, o sea lo que es significado del Otro. Hay una escisión
consciente, por la Spaltung que separa lo que el sujeto desea y lo que el
Otro demanda.. Y una marca inconsciente que deja significados
los efectos del significante falo, que es significado por el
significante que no está presente
en el Otro sino como algo faltante.
La función del falo es
que es aquel significante que marca lo que el Otro desea, en
cuanto el mismo, como Otro real, está castrado, tachado por la falta
del significante privilegiado que da la razón del deseo. “Es aquel significante
particular que en el cuerpo de los significantes designa los efectos sobre el
significado...si su produce algo más allá del deseo tenemos la relación (S D)” .
“Más allá del la palabra vacía y la
super-palabra plena, está la de la ley inscripta en el inconsciente del
sujeto por el padre simbólico y a este
nivel se simboliza la castración del Otro, con el falo como el significante
del deseo del Otro castrado = S (A). El S (barrado) simboliza al
sujeto supuesto al deseo inconsciente, atravesado por el deseo del Otro, y
cuando escindido hace uso de la palabra para dirigir sus demandas más allá de
lo que dice, puede, como suele pasar, no saber lo que le dice al Otro, o hablar más de lo necesario
para tener la respuesta a un pregunta que no hizo, pero que se formula en el
Otro o más allá, donde encuentra el residuo; en el lugar donde tenga que dar
con su deseo se va a producir accidentalmente el sujeto, como un efecto que va
a revelar cual era su posición subjetiva, su deseo respecto al Otro
como objeto del deseo, como tal, el falo que es percibido como
falta en el lugar de su propio falo; siendo o teniendo en presencia o
ausencia de lo que está como falta en el S (A) . “El sujeto, lo
mismo que el Otro...no puede bastarse con ser sujeto de la necesidad, ni objeto
de amor, sino que deben ocupar el lugar de causas del deseo” (Pág.671)
“El falo no es ni un fantasma, ni un objeto, ni
siquiera parcial o interno, es el significante del deseo sexual. El deseo
como lo que se encuentra más allá de la demanda, plantea expresamente, aunque
no lo demande, al Otro como ausente o presente, como el que da o no esta
presencia o ausencia. Es decir que la demanda en el fondo es demanda de amor,
demanda de lo que no es nada, ninguna satisfacción particular, demanda de lo
que el sujeto aporta por su pura y simple respuesta a la demanda. Si la
introducción de la demanda supone alguna pérdida con respecto a la necesidad,
lo que se pierde es necesario encontrarlo más allá. Lo que encontramos en este
más allá es precisamente el carácter de condición absoluta que se presenta en
la deseo que desde luego está tomado de la necesidad. ¿Cómo formaríamos nuestro
deseos, si no fuese tomando prestada la materia prima de nuestras necesidades?.
El deseo, sea el que sea, en estado de puro deseo, es algo que arrancado
del terreno de las necesidades, toma forma de condición absoluta con
respecto al Otro. Es el resultado de la sustracción de la necesidad con
respecto a la demanda de amor. Por eso el deseo sexual ocupará este lugar
problemático. Por otra parte, con respecto a la demanda de amor, esta necesidad
sexual se convertirá precisamente en deseo. El deseo sexual se presenta con
respecto a la demanda de amor de una forma problemática. El Otro entra en
juego desde el momento en que el deseo sexual está en cuestión bajo la forma
del instrumento del deseo. El deseo sexual en tanto que se formula como
pregunta y no todo es reductible al lenguaje, no hay una palabra
para expresar el deseo. Pero el significante del deseo, precisamente no es lo
mismo que nada. El sujeto del deseo se
camufla en el significante del deseo; al acceder al lugar del deseo, el otro no
se convierte en absoluto en el objeto total, sino que se convierte totalmente
en objeto, como instrumento del deseo. Esta escisión revela dos posiciones
del Otro. Una es como el otro en cuanto Otro, como lugar de la palabra,
aquel a quien se dirige la demanda, aquel que puede o no puede dar amor. Dar
amor es dar lo que no se tiene, justamente porque como no se tiene se trata
de amor. La otra condición del otro es como objeto del deseo. Aquí se
plantea la dificultad para abordar el deseo sexual, cuando el Otro, como
objeto de deseo, es percibido como falo, y en cuanto tal, es percibido como
falta en el lugar del propio falo. El deseo en cuestión, en particular el
deseo del inconsciente, es el deseo del Otro y el falo es el vértice, el
punto de equilibrio. Es el significante por excelencia de la relación del
hombre con el significado y por esta razón se encuentra en una posición
privilegiada. La inserción del hombre en el deseo sexual es una problemática
especial y es, que está sujeta a la dialéctica de la demanda. En la
medida en que esta siempre pide algo que es más que la satisfacción a la que
apela, y va más allá. De ahí el carácter problemático y ambiguo del lugar
donde se sitúa el deseo, Este lugar siempre está más allá de
la demanda en tanto que la demanda apunta a la satisfacción de la
necesidad, y está más acá de la demanda en tanto que la demanda, por
estar articulada en términos simbólicos, va más allá de todas las
satisfacciones a las que apela, es demanda de amor que apunta al ser
del Otro, a obtener del Otro su amor cuando el sujeto le pide al Otro que le dé
lo que está más allá de toda satisfacción”
Volviendo al origen, faltaría agregar la cuestión de la necesidad y el deseo para Freud. Sostendremos desde la línea del
pensamiento freudiano que la necesidad (Bedürfnis)
responde, más allá del principio de placer a las pulsiones de
conservación en contraposición a las pulsiones de muerte.
Esta se dirige a un objeto específico con el cual se
satisface y que el deseo inconsciente es una fuerza constante
que empuja al sujeto hacia la consecución del placer (distensión) y pone
en movimiento mecanismos inconscientes del aparato psíquico que intentan
reestablecer de manera alucinatoria anhelos conscientes
insatisfechos siguiendo huellas mnémicas de las primeras
vivencias de la satisfacción en las experiencias del sujeto.Freud en “Pulsiones y sus destinos” (1915)
postula el instinto como una fuerza constante y concibe la necesidad como
un estímulo instintivo procedente del mundo interno (del cuerpo) que se
suprime con la satisfacción que se obtiene a través de la transformación de la
fuente del estímulo interno. Los estímulos externos se pueden suprimir con el
acto muscular, la fuga motora como un movimiento eficaz para no-percibir. “Si
consideramos la vida anímica desde el punto de vista biológico se nos muestra
la pulsión (“Triebe”) como un concepto límite entre lo psíquico y lo somático,
como un representante psíquico de los estímulos del cuerpo que arriban al alma”
Introduce los cuatro componentes de
la pulsión y dice a propósito del (“Objkt”): “El objeto es la cosa en la
cual, por medio de la cual puede la pulsión alcanzar su satisfacción. Es lo
más variable, no se halla enlaza a él originariamente, sino subordinado a él a
consecuencia de su adecuación al logro de la satisfacción” “El objeto es
aportado primeramente al yo...el mundo externo, el objeto y lo odiado habrían
sido al principio idénticos. Cuando luego demuestra el objeto ser una fuente de
placer es amado” “Después de la
sustitución de la etapa puramente narcisista por la objetal, el placer y el
displacer significan relaciones del yo con el objeto.. Cuando el objeto llega
a ser fuente de sensaciones de placer surge una tendencia motora que
aspira a acercarlo e incorporarlo al yo. Hablamos entonces de la atracción
ejercida por el objeto productor de placer y decimos que
lo amamos. Inversamente cuando es fuente de displacer lo odiamos,
sentimos la repulsa del objeto como la primitiva tentativa de fuga, el odio
puede intensificarse en la (“agressióntrieb”), incluso hasta la
destrucción del mismo. En último término podríamos decir que el instinto ama al
objeto que tiende para lograr su satisfacción..Así pues la palabra amar se
inscribe cada vez más en la esfera de la pura relación de placer del yo con el
objeto y se fija estrictamente a los objetos sexuales; su empleo comienza
únicamente con la síntesis de todos los instintos parciales bajo la
primacía genital, para el servicio de la reproducción. La “relación objetal”
desde Freud aparece en 1905 como una cuestión de elecciones y
desviaciones de la sexualidad perversa y polimorfa del sujeto infantil. Melanie
Klein y la teoría de las relaciones objetales proyectados e
introyectados, llena de significado las relaciones del sujeto con los
objetos: la defusión del quantum de instint, de los instintos de
vida y de muerte que se libera en el nacimiento, junto con la escisión
del yo, como un primer mecanismo defensivo ante las pulsiones de
aniquilamiento que divide los objetos en buenos y malos
al atribuirle en sus fantasías más arcaicas estos caracteres propios de un
dualismo pulsional, que representa un conflicto entre la vida y la muerte, el
amor y el odio. La imago del pecho bueno, que gratifica y satisface es
introyectada cuando el lactante proyecta su amor sobre el objeto parcial,
bueno, asegurador, benévolo. A la inversa, la imagen del pecho malo cuando no
satisface y produce la angustia persecutoria, se forma correlativamente
al rechazo que produce la retirada del objeto parcial odiado, al que el sujeto
en sus fantasías sádico-orales proyecta su frustración,
agresividad y sadismo al querer devorarlo. Del clivaje, que
produce la (lo que entendió por “Spaltung” Klein) escisión del yo
y de los objetos parciales, en buenos y malos, se va a constituir por
introyección un Super-yo temprano en la posición depresiva,
2da posición en la que fundamentalmente se intenta reparar el objeto
dañado en la posición esquizo-paranoide para unificarlo en una
síntesis como un objeto total que es bueno y malo mediante la inhibir la
agresividad por el miedo al aniquilamiento del objeto del yo precario
por el regreso de la pulsión de muerte que se vuelve hacia el yo (antes sádico,
ahora masoquista) de manera retaliativa.
Acerca de la teoría de la
realización de deseos que postula Freud
en la Traumdeutung...”podemos preguntarnos de donde procede el
deseo que se realiza en el sueño. Hallamos entonces tres posibles
procedencias del deseo:
1)
Puede
haber sido provocado durante el día y no haber hallado satisfacción a causa de
circunstancias externa, entonces perdura por la noche un deseo reconocido e insatisfecho.
2)
Puede
haber surgido durante el día, pero haber sido rechazado, y entonces perdura en
nosotros, un deseo insatisfecho pero reprimido.
3)
Puede
hallarse exento de toda relación con la vida diurna y pertenecer a
aquellos deseo que solo por la noche resurgen emergiendo de lo reprimido.
4)
Puede
ser de una necesidad biológica (sed, hambre, etc.)) que produce como en el “sueño
de comodidad” de manera alucinatoria, la satisfacción, es decir, la
supresión fantaseada de la necesidad interna, adecuando el estímulo a la fuente
irreal que es objeto del deseo inconsciente. (Véanse los sueños experimentales
de Maury)
“Si es cierto que existe un sistema inconsciente, no puede ser el sueño
su única manifestación. Todo sueño es, desde luego, la realización de deseos;
pero tiene que haber también otras formas de
realizaciones anormales de deseos distintas al sueño. Así es, en efecto,
pues en la teoría, todos los síntomas
psiconeuróticos tienen que ser considerados como la realización de deseos
inconscientes.” (1900)
Del sueño infantil (véanse los tres ejemplos modelo que
da Freud en “La interpretación de los sueños” Cap III “El sueño es una
realización de deseos”) como el sueño que hace posible la realización de
deseos que quedaron insatisfechos durante la actividad anímica del día
anterior, y como el tipo de deseo que logra la satisfacción alucinante.
Lacan va a introducir : “lo que podemos llamar necesidad, pero lo que llamo
ya de entrada el deseo, porque no hay estado original de pura necesidad. Desde
el origen, la necesidad está motivada en el plano del deseo, es decir,
algo que está destinado en el hombre a tener cierta relación con el
significante...De hecho, nuestra experiencia de los sueños más simples, no es
la de una satisfacción tan simple como cuando se trata de la necesidad del
hambre. Es algo que se presenta con su carácter de exceso. La pequeña
Anna Freud sueña con lo que ya se le ha prohibido a la niña: cerezas, fresas,
frambuesas, flan; todo lo que ha entrado en una cadena significante por haberle
sido prohibido por Freud para que recupere su bienestar estomacal haciendo
una dieta de abstinencia. “No sueña simplemente con lo que respondería a una
necesidad, sino con lo que se presenta en forma de festín (véanse que
Freud lo llama el “menú de comidas
deseables”) traspasando los límites del objeto natural de la satisfacción de
la necesidad. Este rasgo es esencial.”.
.
“Adición
metapsicológica a la teoría de los sueños” (1915-1917)
Distingue dos regresiones;
una tópica, la cual
compromete al desarrollo del yo, y otra temporal, que es la del
desarrollo de la libido y el retraimiento de las cargas de objeto,
así como también de todas las cargas de los subsistemas Inc.
y Prec.. en el estado
de reposo.. Esta última llega, en el dormir, hasta la reconstrucción
del narcisismo primitivo*, y la primera, hasta la fase de la satisfacción
alucinatoria de deseos...Sabemos que el sueño es absolutamente
egoísta...el narcisismo y el egoísmo son la misma
cosa. La única diferencia
está en que el
termino narcisismo, acentuamos que el egoísmo es un fenómeno libidinoso. El deseo
de dormir intenta retraer todas las cargas emanadas del yo y construir
un narcisismo absoluto..” Al acostarse con el propósito de dormir, se
despoja el hombre de todas las envolturas que recubren su cuerpo y obra
igualmente con su psiquismo desvistiéndolo y renunciando a la mayoría de sus
adquisiciones psíquicas; reconstituyendo de este modo, en ambos casos, la
situación que hubo de ser el punto de partida de su vida. El dormir es
somáticamente, una reactivación de la existencia intrauterina con todas sus
características de quietud, calor y ausencia de estímulo. Muchos hombres llegan
durante el sueño a volver a la posición fetal. El estado psíquico del durmiente
se caracteriza por un retraimiento casi absoluto del mundo circundante y la
cesación de todo interés hacia él.”
En el proyecto
de una psicología para neurólogos nos dice Freud, a propósito de la vivencia
de satisfacción: “La repleción de las neuronas tendrá por
resultado una tendencia de descarga, una urgencia que se libera hacia la
vertiente de la motilidad. La primera vía que es recorrida en tal proceso, es
la que conduce a la alteración interna (expresión de las emociones,
grito, inervación muscular, que no agotan la tensión) que consigue una alteración
en el mundo exterior (aporte alimenticio, aproximación del objeto sexual)
que, siendo una acción específica, tratándose de el organismo
humano es, en un principio, incapaz de llevar a cabo esta acción específica,
realizándola por medio de la asistencia ajena, al llamar la
atención de una persona experimentada sobre el estado en que se encuentra el
niño, mediante la conducción de la descarga por la vía de la alteración interna
(por ejemplo, mediante el llanto) Esta vía de descarga adquiere así la
importantísima función secundaria, el apaciguamiento del lactante en estado de indefensión
original, (“Hilflosigkeit”) el desamparo del ser humano se convierte por
la presencia del objeto en una fuente primordial de todas las
motivaciones morales. Una vez que el individuo asistente ha realizado para el
inerme el trabajo de la acción específica en el mundo exterior, el segundo se
encuentra en situación de cumplir sin dilación, por medio de dispositivos
reflejos, la función que en el interior de su cuerpo es necesaria para eliminar
el estímulo endógeno; la totalidad de este proceso representa entonces una
vivencia de satisfacción...Así, la vivencia de satisfacción conduce a una
facilitación entre las dos imágenes mnemónicas (la del objeto
deseado y la del arco reflejo) que en el curso de la descarga producida por la
satisfacción estas huellas quedan vacias de quantum. Con el reestablecimiento
del estado de necesidad o de deseo, la catexia pasa
también a los recuerdos reactivándolos. Es probable que lo primero en
experimentar, de esta activación desiderativa (similar a una pseudo-percepción,
o sea, una alucinación), sea la huella mnémica del objeto.”. Más
allá de este resultado actual, la experiencia implica varias consecuencias:
1) En lo sucesivo a la satisfacción queda unida a la
imagen del objeto que ha procurado la satisfacción, así como a la imagen motriz
del movimiento reflejo que permitió la descarga. Si aparece de nuevo el estado
de tensión, la imagen del objeto se recatectiza y la reactivación del deseo
produce una alucinación.
2) El conjunto de experiencia (satisfacción real y
alucinatoria) constituye el fundamente del deseo. En efecto, el deseo tiene su
origen en una búsqueda de la satisfacción real, pero se formó según el
modelo de la alucinación primitiva
. En la
“Interpretación de los sueños”, Freud describe en forma análoga la vivencia de
satisfacción y sus consecuencias, aportando a este respecto dos nuevos
conceptos, identidad de percepción e identidad de pensamiento: el sujeto
busca siempre, por caminos directos (alucinación) o indirectos (acción
orientada por el pensamiento) una identidad con la percepción que quedó unida a
la satisfacción de la necesidad. La experiencia de satisfacción real o
alucinatoria constituye el concepto fundamental de la problemática freudiana de
la satisfacción y en esta se articula el apaciguamiento de la necesidad y el
cumplimiento del deseo inconsciente que tiende a realizarse
restableciendo, según leyes del proceso primario, los signos infantiles ligados
a las huellas mnémicas de aquella vivencia primitiva en la que dejó las marcas
de sus pisadas en esas arenas..
Louis Althusser, en sus escritos sobre el psicoanálisis. “Freud
y Lacan” Cap II. Se pregunta:
“¿Cuál es el objeto del Psicoanálisis? Es el inconsciente y sus efectos en el
adulto sobreviviente de la espantosa aventura, que del nacimiento a la
liquidación del Edipo transforma a un pequeño animal engendrado por un hombre y
una mujer en u pequeño niño humano....que ese pequeño ser biológico sobreviva
es la espantosa prueba que todos los hombres adultos superaron con la amnesia;
son testigos y muy a menudo victimas de esta victoria.” Con el surgimiento de la lingüística
estructural Lacan reinterpretó a la luz de la teoría sassureana
el campo freudiano. Esta metafórica intervención con la que sustituyó el modelo
de la física energética de Helmholtz por el modelo estructuralista del
lingüista francés le permitió precisar que “el inconsciente está
estructurado como un lenguaje” y
reinterpretar la teoría freudiana al pié de la letra. “Freud en su primera
gran obra la “Traumdeutung” (que no es anecdótica ni superficial) había
estudiado los dos mecanismos o leyes que rigen el proceso primario, reduciendo
el inconsciente a sus dos variantes: el desplazamiento y la condensación.
Lacan reconoció en ellos las dos figuras esenciales designadas como la metonimia
y la metáfora. De esta manera el lapsus, el acto fallido, el witz, el
síntoma y las demás formaciones del inconsciente, se volvían como en el
sueño mismo, significantes inscriptos en la cadena de un discurso inconsciente,
la del S humano. La primacía del hecho del lenguaje, es porque este es el único
objeto y medio de la práctica analítica y por él, sus silencios, escansiones y
ritmos, adviene lo que cura en la transición de una palabra vacía
a una palabra plena que se da en la situación de cura con la
realización del sujeto en la asunción de su historia, asignada y
designada bajo la ley del lenguaje, en el que se da y se fija
cristalizado todo conocimiento del Orden humano, bajo la ley de la
Cultura, que es volverse humano. Los tres grandes momentos de dicha
transición:”
1)
Preedípica: Relación dual en
la que el niño no puede valerse por más que un alter ego, la
madre que escande su vida por medio de su presencia (da!) y de su
ausencia (fort!) vive esta relación dual con la fascinación
imaginaria del ego en la que el mismo es este otro, tal otro,
cualquier otro, todos los otros de la identificación narcisista primaria.
2)
En el Edipo:
Surge una estructura ternaria sobre el fondo de esta estructura dual, cuando el
padre se mezcla como intruso para introducir el Orden Simbólico,.
He aquí la comprensión conceptual que debemos solo a Lacan.
3)
En la castración:
El niño resuelve no tener el mismo derecho (falo real) que su
padre tiene sobre su madre. Se produce la escisión radical de la
subjetividad del niño. Así obtiene la seguridad de tener algún día no muy
lejano.
21 abr 2015
Parafilias
La
“Advertencia” del DSM-IV T-R: “Los criterios diagnósticos de la clasificación de los trastornos mentales,
no incluyen todas las situaciones que pueden ser objeto de la investigación
científica y social fuera de la clínica. La correcta aplicación de los
criterios nos limita.”
Antes de entrar en
temas sociales relacionados con el apartado de los trastornos de la identidad
sexual que se van a tratar, vamos a hacer una salvedad sobre el diagnóstico.
El diagnóstico de parafilia es
muy difícil de realizar con el DSM-IV. El diagnóstico es exclusivo del sexo
masculino y de su prevalencia en la población, sabemos que la mitad de los
casos que aparecen en la clínica con este trastorno son sujetos casados con
problemas maritales y la otra mitad, sujetos con problemas legales o
antecedentes judiciales por abuso sexual deshonesto, prostitución o pedofilia.
La sabiduría clínica sugiere que las perversiones son raras en mujeres. Este
punto de vista ha cambiado gracias a los resultados de la investigación
empírica de Louise Kaplan (1991) que demuestran que las fantasías perversas son
comunes también en las mujeres. Comúnmente el diagnóstico se le hace a sujetos
que tienen como característica esencial, fantasías sexuales de tipo excitantes,
que implican, durante al menos 6 meses (Criterio “A”) los 3 siguientes criterios
propuestos por el DSM-IV TR:
1)
Objetos no humanos = Inanimados = “Fetichismo”=
“Travestismo”
2)
La humillación de si mismo y la pareja
=“Sadomasoquismo”= Activo/Pasivo
3)
Niños y personas que no consienten = Exhibicionismo
/Voyeurismo/ Frotteurismo (contra la voluntad de la víctima) / Pedofilia
Subtipos,
especificaciones y procedimiento de tipificación:
“El estímulo preferido es específico y se
presenta episódicamente, por esto los individuos pueden escoger un “hobby” (por
ej. “Carnavalear”), hasta ofrecerse voluntariamente para trabajar en un oficio
en el cual pueden estar en contacto con el estimulo deseado. (Ej. Pintar
cuerpos desnudos, confeccionar lencería erótica y decorarla con lentejuelas
rojas y negras, trabajar en o para la carroza). Asimismo y de manera selectiva
pueden mirar, comprar y hasta coleccionar videos, fotos, recuerdos y todo el
merchandising que se imaginen para estimularse. Los individuos también son
capaces de funcionar sexualmente sin el fetiche. Para el exhibicionista, el
voyeurista, el frotteurista y la pedofilia tiene que efectuarse el diagnóstico
cuando el individuo ha satisfecho en el acto preverso su necesidad y encuentra
en la conducta desviada la única vía de descarga (distensión) de la pulsión
sexual (tensión) para la ganancia de placer. Las personas que tienen estos
comportamientos raros no padecen ni sufren malestar por ello, o sea que, las
fantasías son egosintónicas. El único problema es el conflicto social.
(Discriminación, segregación y renegación). Las relaciones sociales pueden
verse afectadas porque a la gente puede resultarle vergonzosa y hasta
repugnante. Si hay malestar clínico, social, laboral, académico significativo o
deterioro en las demás áreas de actividad del individuo, se diagnóstica
(Criterio “B”). No es raro encontrar más de una parafilia en un mismo sujeto. En
el Eje I del registro multiaxial se incluyen los trastornos clínicos y otros
problemas que puedan ser objeto de atención”. Estos son los códigos de las parafilias:
Síntesis diagnóstica incorrecta:
Ej.:
Eje I: “Trastornos de la identidad sexual” -F 65.0: “Fetichismo” (Emplea objetos
inapropiados “Criterio C”)
-F 65.1: “Fetichismo transvestista”
(con/sin disforia sexual)
-F 65.2: “Exhibicionismo” (exclusiva/no
exclusiva x ambos sexos)
-F 65.3: “Voyeurismo” (Contempla la
intimidad de Otros)
-F 65.4: “Pedofilia” (Interés por
infantes de edad pre-puberal)
-F 65.5: “Masoquismo” (Recibe
humillaciones; Placer = Dolor)
-F 65.5: “Sadismo” (Inflige
sufrimientos; Dolor = Placer)
-F 65.8: “Frotteurismo” (Viola por
contacto y roces)
-F 65.9: “Parafilia no especificada”
(Categoría “Residual”)
Ojo:
“Si hay más de una, hay que
diagnosticar todas”
Curso: Algunas parafilias pueden tener su inicio en la infancia, como en los
casos de fetichismo transvestita y sadomasoquismo; pero su desarrollo se define
y elabora mejor en la adolescencia, o en los primeros años de la vida adulta
cuando se comienza a practicar la actividad sexual perversa. El exhibicionismo
y el voyeurismo son desviaciones del instinto formadores de la constitución del
yo, aparece en las primeras vivencias sexuales de la infancia porque es
inherente a la disposición persa polimorfa
del sujeto infans. En un
primer momento la mirada aparece como sostén pulsional; la exposición del
propio cuerpo en los niños es algo natural, no es patológica, ni un vicio. Todos
lo individuos tienen fantasías, pero cuando por la intensidad de estas se
produce la alteración de la conducta y se
cronifica haciendo que el deseo del sujeto necesariamente dependa de una sola escena
o cosa en la que legitima o encuentra su goce, es una fijación perversa a la
que el sujeto vuelve en estados anímicos regresivos.
Respecto
a los síntomas asociados al trastorno, dependientes de la edad, el sexo y la
cultura: El “sex
ratio” es de 20 hombres por 1 mujer. El síntoma propio del frotteurismo se
manifiesta en la adolescencia, la prevalencia es entre los 18 y 25 años. Para
considerar la pedofilia como un trastorno el paciente debe ser mayor de 16 años
y su víctima o partenaire tiene que ser 5 años menor que el. No hay mucho más
en DSM. En rigor, la psicopatología como ciencia natural, no tendría que tomar
por verdadera la falacia lógica del relativismo que sostiene, que una
proposición puede ser verdadera para uno y falsa para otro. Relativismo
cultural es esto: lo que se considera desviación en una cultura puede resultar
aceptable en otra. Suponer afirmativo “Que la única verdad absoluta es que no
hay verdad absoluta” relativiza la realidad. La incidencia de los intereses y
perspectivas del sujeto en el saber científico objetivo, es cuestionable.
(Searl) Una crítica del construccionismo social a la supuesta objetividad del
positivismo, sostiene que más allá de la triangulación: “teoría, método,
objeto” y abarcándola está la “metateoría” fundamentada en la cosmovisión que
el científico tiene de la realidad, sus intereses, prejuicios y necesidades.
Todo lo que él, es, piensa y siente. (Ibáñez)
Diagnóstico
diferencial: Las parafilias deben diferenciarse del
uso de fantasías y objetos inanimados del comportamiento sexual que los sujetos
normales tienen para estimularse, es decir que deben compararse con las
fantasías y objetos “no-patológicos”. Exhibicionista no es el que por retraso
mental, demencia, cambio de personalidad debido a una enfermedad médica, como
es el caso, por ejemplo de la
incontinencia urinaria a causa de una vejiga neurogénica, tiene que orinar en
la vía pública, ni tampoco el que lo hace en estados tóxicos inducidos por el
abuso de alcohol o consumo de sustancias, ni el esquizofrénico que tiene una
descompensación en un episodio psicótico. Voyeurista no es el público que
asiste a un espectáculo cultural temático de arte erótico, como lo es, por
ejemplo, el carnaval (Del it. carnevale, haplología del ant. carnelevare, de
carne, carne, y levare, quitar, y este calco del gr. ἀπόκρεως)
de Rio de Janeiro o de Gualeguaychú, Entre Ríos.
El par
Exhibicionista/Voyeurista tiene un núcleo latente en las neurosis; por eso
tampoco es anormal una playa nudista institucionalizada por la hermenéutica del
lenguaje, como un escenario donde normalmente el turista anda desnudo. Lo mismo
con todos los demás subtipos. Mientras el escenario supuesto a la perversión
esté legitimado por el consenso social, la conducta por más perversa,
aberrante, grosera y desviada que pueda parecer, cuando está dentro de las
predicciones del contexto social, no es patológica hasta que se demuestre lo
contrario, y acá está el límite de la cuestión, ética y moral, de la supuesta
libertad y de la trasgresión al código social de la influencia dominante, donde
los criterios parecen una banderita en el horizonte.
“Moral
y ética”
“Las dos palabras son consideradas
corrientemente como sinónima. Ética deriva del griego “ethos”; la Moral ,
del latín “mos” y ambas significan costumbre, hábito”. En su significación más
antigua ethos indica la morada, el lugar donde se habita. La
Ética alude al planteo y tratamiento sobre los actos morales. La moral hace
referencia al “conjunto de prescripciones
admitidas en un tiempo y un espacio”. Nunca encontramos un grupo que
conviva sin una serie de normas, reglas o principios prácticos. Toda acción
moral, es acción social, en tanto que comporta un ingrediente axiológico
normativo que hace que los sujetos no permanezcan indiferentes frente a la
sanción que su conducta le provoque al Otro, como la sede del código, el que
aprueba o censura. Y ello se debe a que la ley moral, es decir, la norma ética
se impone a la conducta, los actos del sujeto como un “deber ser”. La esencia
misma de toda norma moral en el Otro, es, por un lado, su obligatoriedad, en la
medida que expresa el deber ser, y por el otro, la posibilidad de su violación,
en la medida en que se funda en el supuesto de la libertad.
Pocos trastornos
psiquiátricos están cargados con tantos matices moralistas como las parafilias.
Ninguna conducta puede ser calificada de moral si no es en relación a cierta
legalidad que está por encima de las leyes de la naturaleza. Así es como la
amoralidad, como la anomia, consisten en la ausencia de las normas éticas. La inmoralidad reside en la violación
de dichas normas por “minorías activas
innovadoras que oponen resistencia a las formas que han sido establecidas por
la mayoria conformista, conservadora de la homogeneidad de ideas, que obedece al
control social por la eliminación de las diferencias y la sumisión a la norma”
(Moscovici, 1976).
Para determinar que un individuo es anormal,
cuando se trata de sexualidades necesario establecer una norma clara del
comportamiento ¿Quién establece esta norma? ¿La mayoría pasiva o las minorías
activas? ¿La filosofía de las costumbres? ¿Acaso es la psiquiatría
psicodinámica moralista, la que cumple con la función superyoica de garantizar
para la supervivencia del ser humano, que se repita en la ontogenesis la ley
filogenética inconsciente inscripta en la mentalidad sexual de las neo-sexualidades en la actualidad?
McDougall (1986) con respecto a las relaciones de objeto de las
neo-sexualidades sugiere que la conducta sexual evoluciona de una matriz
complicada de identificaciones y proyecciones de los conflictos eróticos y
deseos de nuestros padres.
En un esfuerzo por
no ser peyorativo en su definición de parafilias, el DSM-IV ha sugerido
restringir el término solo a situaciones donde se utilizan objetos no humanos y
en la cual niños y adultos no consentidores están implicados. Para abordar la
patología y la predicción de las conductas del enfermo, en un continuo
determinado por la fantasía y la acción el DSM-IV tiene un espectro de
gravedad:
1)
Leves: Los trastornados por
fantasías irrealizables
2)
Moderados: Llevan sus urgencias a
la acción ocasionalmente
3)
Graves: Actúan repetidas veces en
parafilias compulsivas.
La terminología norteamericana propone una
desinfección de las connotaciones pecaminosas y desagradables que tiene el
concepto “perversión” para sustituirlo por el concepto “parafilia”. La
perversión de la teoría freudiana aparece en 1905 “Tres ensayos para una teoría sexual infantil” y supone una
desviación al acto sexual normal; existe cuando el orgasmo se obtiene por la
zona anal y cuando se subordina a condiciones extrínsecas (fetichismo,
transvestismo, voyeurismo, exhibicionismo, sadomasoquismo y la bestialidad. Dice: “Por razones estéticas, limitaría a los enfermos mentales ciertas
aberraciones de la pulsión sexual pero no me es posible, porque en las personas
considerados normales, en individuos considerados sanos también aparecen
conductas sexuales aberrantes…Son anormales sexuales muchas personas que han
seguido el desarrollo cultural, cuyo punto débil continuará siendo la
sexualidad”.
En el “Fetichismo. La sustitución inapropiada del
objeto sexual” Freud, agrega que es indispensable para llegar al acto
sexual normal un poco de contemplación y toqueteo. “El ocultamiento del cuerpo exigida por la cultura, mantiene despierta
la curiosidad sexual para su descubrimiento…puede derivarse hacia el arte
sublime cuando es posible arrancar el interés de los genitales y dirigirlos a
las formas con fines artísticos más elevados.” “Existen casos en que el objeto
sexual normal es sustituido por otro relacionado con el, o que tiene como
característica ser inapropiado para el fin sexual normal, esto es propio de las
conductas aberrantes con desviación respecto al objeto. El sustitutivo aparece
cuando circunstancias externas e internas dificultan o alejan la consecución
del fin sexual normal (impotencia, costo elevado del objeto, peligros del acto
sexual) favorecen como es comprensible, la tendencia a permanecer en los actos
preparativos convirtiéndolos en nuevos fines.”. Stoller sostuvo que el
individuo es perverso, cuando el acto erótico no lleva a la cópula, y no lo es
cuando se logra establecer una relación íntima y estable. En “Pulsión y sus destinos” (1915) ilustra
de forma ejemplar como los instintos y sus objetos están divorciados. La
pulsión es independiente del objeto. En las perversiones las fantasías se
vuelven conscientes y son expresadas como actividades placenteras. Freud
sostiene que “la neurosis es el negativo
de la perversión”, los síntomas neuróticos son manifestaciones que
representan una transformación de las fantasías perversas reprimidas; los
síntomas neuróticos son fantasías perversas desexualizadas. En la visión
clásica las perversiones pueden ser fijaciones o regresiones a formas
infantiles de sexualidad que persisten en la vida adulta (Fenichel) Algo de la
experiencia sexual infantil se desplaza a la consciencia. Un acto perverso se
vuelve un procedimiento fijo cuando está ritualizado como la única vía que
lleva al orgasmo genital. El factor decisivo que le impide al sujeto conseguir
el orgasmo en el acto venéreo es la “ansiedad de castración” Las perversiones
se asocian con la función de la negación de la castración femenina y el
mecanismo psicótico predominante es la “renegación”.
Freud respecto al sadomasoquismo, estimó la
complejidad de las dos perversiones clásicas y lo que hay de determinante
inconscientemente en el proceso de este par antitético que representa en el
siguiente cuadro. Digo perversiones clásicas porque el sadismo es un término
que se deriva del Marqués de Sade y el masoquismo invoca el nombre de Leopoldo
von Sacher-Masoch. Son conocidas las
aficiones amorosas de Masoch: jugar a hacerse la víctima, dejarse cazar, atar,
hacerse infligir castigos, humillaciones e incluso dolores físicos por una
mujer corpulenta, cubierta de pieles y con un látigo en la mano; vestirse de
criado, acumular fetiches, disfraces, formalizar “contratos” con la mujer amada
de turno, llegando si fuese necesario a prostituirla. Siendo niño presencia
disturbios callejeros y revueltas. En la
"Psicopatía Sexual" primer edición de 1886 Kraft-Ebing utiliza la
figura de Masoch para definir un comportamiento perverso. Kraft-Ebing, latiniza
el nombre de Masoch y lo transforma en "Masochismus" relacionándolo
con una serie de actos y comportamientos eróticos de perversidad sexual.
Sacher-Masoch protesta inútilmente contra la utilización de su nombre y él no
se reconoce en esa descripción de "perverso". Retornando a Freud:
A)
El sadismo consiste en la
violencia ejercida al objeto, contra el otro distinto.
B)
Este objeto es abandonado y
sustituido por el propio sujeto. Con la orientación contra la propia persona,
queda realizada también la transformación del fin activo del instinto en un fin
pasivo
C)
El masoquista es objeto de un
sujeto sádico. A consecuencia de la inversión de la polaridad Placer/Displacer,
se produce una regresión del yo a la fijación de la fantasía sádica primitiva,
en la que el yo se proyecta es el objeto activo y al identificarse con el
sujeto agresor, realiza el fin sádico de causar el dolor al otro en la realidad
psíquica.
“La investigación del otro par antitético de
los instintos, Exhibicionismo/Voyeurismo, cuyo fin es la contemplación y la
exhibición (escopofilia y exhicionismo en el lenguaje de las perversiones) nos
proporciona resultados distintos y más sencillos. Las fases son”:
A)
La contemplación como actividad
orientada hacia un objeto ajeno. La fórmula: “Uno contempla un órgano sexual = un órgano sexual es contemplado por
uno mismo”
B)
El abandono del objeto, la
orientación del instinto de contemplación hacia una parte del cuerpo de la
propia persona, y con ello la transformación en pasividad y el establecimiento
del nuevo fin: “Ser contemplado”; la
fórmula de la escopofilia: “Uno contempla
lo ajeno”
C)
El establecimiento de un nuevo sujeto al que
la persona se muestra para ser por él contemplado. “Un objeto puede ser uno mismo o parte de uno es contemplado por una
persona ajena”
La polaridad Actividad/Pasividad no
son dos caras de una misma moneda de escasa circulación. Son dos instintos
sexuales que están íntimamente relacionados con el par Masculino/Femenino =
Fálico/Castrado. A causa de la
Actividad /Pasividad, es decir, del patrón de la conducta
instrumental relacionada con la busqueda del placer en el mundo externo y la
descarga de la tensión, se deduce que el voyeur sufriría o gozaría de deseos
exhibicionistas inconscientes y que el exhibicionista tendría un núcleo sádico
y una identificación masoquista. Son distinguibles a nivel consciente, en el
proceso secundario, más regidos por el proceso primario resultan
complementarios y homogéneos. En el exhibicionismo según Fenichel, el sujeto al
exhibir y exponer sus geniales a mujeres o niñas extrañas se reasegura que no
está castrado. La reacción de shock que produce en el Otro, le da un
sentimiento de poder respecto a la víctima del sexo opuesto; sentimiento que le
ayuda a hacer frente y elaborar la angustia de castración. Estos actos,
típicamente pueden seguir, cuando el ofensor
se sintió humillado por la mujer; tras esto el sujeto se venga
escandalizando a desconocidas. El acto exhibicionista de descubrir el Falo en
sus tres dimensiones llama la atención porque, revela la posición, el ratio del
deseo del sujeto respecto a su sexualidad. El sentido del síntoma, es para el
sujeto egosintónico.
La cara opuesta, el voyeur también está
implicado en la violación de la privacidad de una mujer desconocida. Fenichel
vinculó la tendencia a una fijación en la escena primaria infantil en la cual
el sujeto presencia o escucha las relaciones sexuales de sus padres
sadomasoquistas. Ambas estructuras psicopáticas tienen conductas agresivas
articuladas en los bordes corporales de las zonas erógenas, bucal y anal y en
la escopofilia, en la mirada del ojo morboso. Mitchel (1988) observó que ambos,
tanto el exhibicionista como el voyeur tienen una cualidad en común, esencial y
típica de todas las perversiones: “Una dialéctica entre superficie y
profundidad, entre lo visible y lo invisible/oculto, entre lo expuesto y lo
retenido”. El travestismo desde una perspectiva psicoanalítica implica la
noción de una madre fálica y se interpreta mejor cuando tiene su causa en la
infancia y de manera más apropiada remitiéndonos al concepto winnicotteano del
espacio transicional. Desde el punto de vista clínico, Freud ha demostrado, como
el fetichista transvestista encontraba en su fetiche un objeto substitutivo del
falo materno cuya ausencia reniega y que el sujeto se identifica en el acto de
travestirse con la madre que no está castrada. En el DSM, tropezamos con un
concepto la “autoginefilia”; significa que el travesti heterosexual tiene
representaciones sexuales en las que se imagina a si mismo como mujer. En la
experiencia freudiana en el análisis de la psicosis del presidente Schereber
también aparece la “autoginefilia”. Freud entonces, propone que lo perverso de
la actividad sexual cumple con 3 criterios:
1)
Se focaliza en regiones no
genitales del cuerpo. (Parcialización. ej. pies)
2)
En vez de llevar al coito con su
partenaire, la sustituye. (Aberración, desvía)
3)
Tendencia a ser una práctica
exclusiva de un individuo. (No grupal, íntima)
“Nuestra sociedad históricamente legitimó una concepción
de sexualidad única, normal, sana y legal que se contraponía a cualquier otra
concepción de sexualidad. Esta noción niega la evidencia de la existencia de
sexualidades diversas y diferentes orientaciones sexuales e identidades de
género. Desde la religión y la medicina se ha intentado definir y disciplinar
la sexualidad clasificándola en dos sexos. Se han establecido códigos binarios,
basados supuestamente en la inapelabilidad biológica, instituyendo jerarquías y
desigualdades, que han sido consagradas como legales a través de la normativa
estatal, negando el derecho de identidad sexual a un número considerable de
seres humanos que no pueden ni quieren ser encasillados en este orden, ya que
reconocen una diversidad de diferentes orientaciones sexuales.
La
identidad sexual se construye a través de un complejo proceso en el que operan
una multiplicidad de variables en la historia de los individuos, que no es
objeto de este Plan discutirlas. Sin embargo, es preciso reconocer que existe
en nuestra sociedad un espectro de diferentes expresiones de la sexualidad:
gays, lesbianas, bisexuales, homosexuales, travestis, transexuales,
transgénero, intersexuales, etc. En todo
caso, con el objeto de evitar prescripciones taxonómicas, nos referimos a una
diversidad de orientaciones e identidades sexuales.” (INADI,
2000).
El DSM no incluye datos que asocien cuantitativa o cualitativamente la
relación del fenómeno del travestismo y la prostitución. Por esta razón, en este
agujero, donde peca el sistema norteamericano voy a articular el real de la
situación de Capital Federal, que en su instancia suprema límite, es
representado por la ley. Para dejar atrás la sexualidad del siglo XIX, es
necesario plantear como está la cuestión en el ámbito legislativo en los
comienzos del siglo XXI. ¿Sigue siendo obsceno un trava mostrando las tetas
parado en Godoy Cruz, en los bosques de Palermo, o en las puertas de
Constitución? Si. Sigue siendo un acto obsceno porque el lugar es inapropiado.
La calle es la vía pública y por la vereda puede circular o parar, gozando del
libre albedrío, cualquier ciudadano. Cuando digo cualquier ciudadano, estoy
mintiendo. Según lo que dictaminó el Juez Marcelo Vázques, no es obsceno que un
travesti haga sus exposiciones en la vía pública como tampoco es un delito que
circule en ropa interior. No existe el delito por “Exhibiciones obscenas”, por
lo tanto no hay condena, ni castigo. Al operar la ley 333, de la ley Orgánica
de la Policía Federal artículo 5to., inciso 1ro, se autoriza a la
fuerza a "detener con fines de identificación, en circunstancia que lo
justifiquen y por un lapso no mayor de veinticuatro horas, a toda persona de la
cual sea necesario constatar sus antecedentes". La fuerza policial, cuando
procede a la averiguación de los antecedentes, interviene en el núcleo del conflicto
y abreacciona el afecto reprimido que el travesti o transexual tiene con su
identidad. Las personas travestis y transexuales sufren un serio problema con
la documentación de carácter nacional que sirve para la identificación de las
personas, este es que no se reconoce su identidad de género y son obligadas a
cortarse o atarse el pelo, lavarse la cara, cambiar de ropa, etc. Para la ley
Argentina
las personas transexuales y aquellas que adaptaron quirúrgicamente su sexo no pueden cambiar la identidad en sus documentos. La negativa judicial a modificar la documentación provoca en lo cotidiano situaciones de un alto grado de dramatismo: Imposibilidad de conseguir una salida laboral, negación de los más elementales servicios de salud, etc. Enla Argentina , la vigencia de la Ley 17.132 (Ejercicio de la Medicina , odontología y
actividades de colaboración), en cuyo artículo 19 inciso 4to. establece que los
médicos están obligados a "No llevar a cabo intervenciones quirúrgicas que
modifiquen el sexo del enfermo, salvo que sean efectuadas con posterioridad a
una autorización judicial". En Argentina, no existe todavía una legislación nacional que proteja y
ampare a las personas gays, lesbianas, travestis, transexuales y bisexuales.
Hubo una modificación de la ley antidiscriminatoria nº 23.592 hecha por los
legisladores de De la Rúa ,
para la plena inclusión de la orientación sexual e identidad de género como
categoría en la Ley
22.155. Los artículos que usa el código
en contra de los perversos son:
las personas transexuales y aquellas que adaptaron quirúrgicamente su sexo no pueden cambiar la identidad en sus documentos. La negativa judicial a modificar la documentación provoca en lo cotidiano situaciones de un alto grado de dramatismo: Imposibilidad de conseguir una salida laboral, negación de los más elementales servicios de salud, etc. En
-Artículo 92, que penaliza a quienes “en la vida cotidiana se vistan o
se hagan pasar por personas del sexo contrario, dificultando su identificación,
afectando la buena fe pública.”
-Artículo 68, que penaliza “a la prostituta o el homosexual que se
ofreciera públicamente, dando ocasión de escándalo o molestando o produjere
escándalo en la casa que habitare.
Bibliografía
consultada:
- “DSM-IV-TR®”;
Ed. Masson
-
“Introducción a la lógica y la filosofía”; Vicente Fatone; Ed. Kappelusz
-
“Pulsiones y sus destinos” S. Freud; Ed. Hyspamérica
-
“Psicología de las minorías activas”; S. Moscovici
-
“Psiquiatría dinámica en la práctica clínica”; G.Gabbard; Ed.Panamericana
- “Diccionario
de Psicoanálisis”; Laplanche y Pontalis
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