22 ago 2015
Lumpem
9 ago 2015
Ce es área
Veni, vidi, vici.
“Al César lo que es del César”, puede parecer algo trillado,
pero esta paremia no lo es; sobretodo cuando se trata de “La Reina de Bitinia”,
no se sabe si debido a sus inclinaciones sexuales o algo del orden político, ya
que la homosexualidad en el imperio romano no era condenatorio, se vivía la
sexualidad de otra manera, de hecho el pensamiento griego tuvo basta influencia
en la naturalización del erotismo, como así también es sabido la
transculturización mal transliterada de su mitología. Lógicamente no es
comparable a Heliogábalo, hablamos del calendario Juliano, aunque todas las
mujeres de su clan eran Julias. La historia del supremo dictador romano
indefinidamente, es un tema que hay que ampliar. Cayo a los Galos los
nacionalizó, lo llamaron dentro de la gens de los Julios y su apellido Cesar.
Primer hijo epiléptico de unos patricios romanos, educación propiamente aristocrática,
infancia dura por la grandeza hecha a los tortazos de una madre muy drástica,
hizo un frívolo vanidoso que se depilaba el cuerpo entero con la pinza, un pelado
laureado, obsesivo, prematuro, la cabeza de un imperio inconmensurable. El
padre un senador venido a menos, demandante de poder muere cuando Gayo tenía 15
años, quedó a la cabeza, pero de todo esto más todo aquello se sabe poco y
nada; se casó a los 16, Julia se llamó su hija, Cornelia la que la parió. La
guerra y el civismo de Roma que lo hizo irse él la devolvería. La plutarquía,
fue la locura de su ambición ascendente al poder, hay quienes que dicen que fue
por su valentía, otros dirán que fue por interesado. A los 30 años se deprimió
por no ser como Alejandro Magno. Orgulloso pero no de luto como Calígula, usaba
su túnica roja en tanto militar, púrpura cuando fue Rey. Muere su primera mujer
rápido, Cleopatrea y se casa en segundas nupcias con Servillia, la madre de
Bruto. Los pobres tenían que vivir poco y entre la mierda, trabajando para
Julio César, puede que haya sido el primer dictador populista. Se gastó la
guita que no era suya, para hacer sus despilfarros, como por ejemplo inundar el
circo para simular batallas navales, traer animales de áfrica, en fin, comprar
fama con extravagancia, esclavos y gladiadores. El esplendor encandiló a
hombres y mujeres, pero como algunos sabrán que ser caligulesco, no es gratis,
¿Cómo saberlo?. A los 36 años se hizo pretor supremo de Roma, un poco menos que
cónsul, ya que esos puestos requerían mayor antigüedad, es decir, más edad.
Pompeyo y Craso eran ricos y fueron los aliados quienes catapultaron al Cesar a
la gloria, pero después se torcieron, aparecieron otros como Ptolomeo. Su
ambición no era para la república, era un monstruo restaurador, violento y
brutal, espiritual y desconexo. Traicionó a todos sus competidores. Julio César,
el grande, ganó las Galia transalpinas, o sea, Francia, Bélgica, Suiza, y demás
fronteras que invadió por cuatro puntos cardinales. Un triunfo para el Cesar
eran 5.000 enemigos muertos por batalla. Los romanos expansionistas fueron
beligerantes e intolerantes, o sea, el rebelde devenía en esclavo, sino era un
desperdicio de mano de obra. Fue el primer hombre que cruzó el Rin para llegar
a Gran Bretaña. Con 50 años era omnipotente, le declaró la guerra a la
mismísima república, César contra Roma, amenazó al senado con su ejército y
para recuperar su honor, trato de evitar su juicio o el exilio. “La suerte está
echada” se dice que dijo el César cruzando el Rubicón. De ahí en adelante,
todos los caminos lo condujeron a una muerte digna de un emperador.
Versan las malas lenguas que la palabra cesárea proviene de
lo prematuro, hemos descartado esta teoría revisando la palabra de Plineo, el
viejo, bien escrita mal pronunciada por gente miope. La investigación
exhaustiva y muchas horas de televisión, lo desmienten en 5´.
4 ago 2015
Lithium
17 jul 2015
Desde afuera
Desde afuera me meo merced al mandato.
Desde afuera puedo volver a entrar y salir.
Desde afuera la realidad es absoluta.
Desde afuera soy libre y estoy solo.
Desde afuera dejo entrar al aire.
Desde afuera escucho muchas voces.
Desde afuera escucho voces internas.
Desde afuera miro lo que no tengo.
Desde afuera no deseo lo que tengo.
Desde afuera no siento el encierro.
Desde afuera yo soy un pobre rico.
Desde afuera me llaman sin cesar,
Desde afuera recuerdo adentrarme.
Desde afuera me gusta tomar aire.
Desde afuera, descanso fumando.
Desde afuera, dormito despierto.
Desde afuera pinta cualquiera.
Desde afuera no quiero quedarme para siempre.
Desde afuera la libertad ayuda al filósofo amigo.
Desde afuera la plaza, el ágora, es mi otra casa.
Desde afuera el baño es de luz, y no hay agua.
Desde afuera la cama es la raíz de algún árbol.
Desde afuera llego al centro del centro del centro...
Desde afuera añoro la lejanía.
Desde afuera se abre para mi,
Desde afuera me siento feliz.
Desde afuera me veo, soy yo.
Desde afuera no estoy entero.
Desde afuera corro peligros.
16 jul 2015
Desde adentro
Desde adentro hacia afuera, lo público es privado.
Desde adentro no podemos escapar de nosotros.
Desde adentro algo muere aunque todos nacen.
Desde adentro contemplamos el mundo interior.
Desde adentro nos carcome la pena del alma.
Desde adentro hacemos cambios externos.
Desde adentro hacemos nuestra voluntad.
Desde adentro hay un movimiento que abre,
Desde adentro hay algunas cosas en el mundo.
Desde adentro obramos internamente a consciencia.
Desde adentro nadie nos puede juzgar por nada.
Desde adentro no hay salida.
Desde adentro no hay respuesta.
Desde adentro no somos más.
Desde adentro no se nos acaba.
Desde adentro no se puede salir.
Desde adentro no la sacamos.
Desde adentro tuyo parto.
Desde adentro mio salgo.
Desde adentro nuestro dejo.
Desde adentro suyo, yo gozo.
Desde adentro no puedo dejar.
Desde adentro permanezco, entonces.
15 jul 2015
Desde aquí
Desde que tiene el deseo de tenerla, sufre.
Desde que termina y empieza otra, piensa.
Desde que sufre, hasta que piensa, siente.
Desde que siente, hasta que sufre, aprende.
Desde que aprende, hasta que aprehende, sabe.
Desde que sabe que aprende, sufre por pensar.
Desde que pensar, no consuela, ni hace feliz, sufre.
Desde que sufre hasta que se calma, se apichona.
Desde que se apena hasta que se divierte, se aburre.
Desde que se aburre hasta que se enoja, se pierde.
Desde que se pierde hasta que encuentra, busca.
Desde que busca hasta que encuentra, olvida.
Desde que olvida hasta que recuerda, olvida otra vez.
Desde que escribe hasta que llega a decir algo, trabaja.
Desde que la vio hasta que la tuvo, anduvo de levante.
Desde que la deliró hasta que se enamoró, volvió el amor.
Desde que la amó hasta que la odio, se volvió solitario.
